Skip to main content

Full text of "Utilidad de los celos : comedia en un acto y en verso"

See other formats


i Y DIPLOMATICA 

le la ¡ndependencia 

os Unidos hasta nuestros días 

(1776-1895) 

POR 

ERÓNIMO BEGKER 

le acaba de ponerse á la venta, 
plio y fiel extracto los principales 
na con imparcialidad la historia 
sus defectos y expone coa minu- 
lo referente á las relaciones exte- 
rn, siendo, por tanto, de graninte- 
r de un modo exacto el aspecto 
a cuestión cubana. , 
.0, 642 páginas, 8 pesetas. 

ÍCOPILACIÓN 



DE LAS 




idas imprimir y publicar 
(por 

):CATOLICA:DEL REY CARLOS II 



n, corregida y aprobada por la 
el Tribanal Supremo de Justicia, 
>n de la Regencia provisional del 

en folio, 50 pesetas. 



ILOS ESPASOLES 



píela de todos ios tomos publi- 
'Ciedad, de que se hallan la raa- 
os. 

s 38 tomos en 4.**— Precio, 900 
tomos sueltos. 



aUÍA DESCRIPTIVA 

DBL REAL 

MONASmiO, TEMPLO Y PAUCIO 

DE 

SAS LORESZO DE El ESCORIAL 

ilustrada c6n 20 láminas aatotipias y segaida dt 
varias noticias curiosas para el viajero, por 

Jnan Xoguera Camoccia 

ün tomo en 8.° en cartoné. — Precio, 1 peseta. 



NOVISIMO 

DICCIONARIO DE LA RIMA 

ordenado en presencia úe los mejores publicado* 
hasta el día, y adicionado con un considerable 
número de voces que no se encuentran en nin- 
guno de ellos á pesar de hallarse consignadas ea 
el de la Academia, por 

jO. Juan llanda. 

Un tomo en 4.° mayor. — Precio, 6 pesetas. 



EL PRACTICÓN 

Tratado completo de Cocina 

AL ALCANCE DE TODOS 

APROVECHAMIENTO DE SOBRAS 

con un APEiSíDICE que comprende el arte para 
el mejor aprovechamiento de las sobras, las re- 
glas para el servicio de una mesa y el modo de 
trinchar y comer los manjares, por 

Décimiterciá edición, ilustrada con 240 gra- 
bados, y aumentada coa 60 minutad de almuer- 
zos y comidas paVa toJos gustos y condiciones y 
algunas fórmulas completamente nuevas . 

Un tomo en 4.° de 1.040 páginas. — Precio, 5 
pesetas . 



imieato tipográfico de PeAco Niiáez, 



eiaza da Sao Javier, 6. —Calle del jRollo, 9. 



1.11.] j.S C 

COMEDIA EN UN ACTO Y EN VERSO, 

ORIGINAL 



D, JOSÉ RIVAS Y PEREZ. 




REUS: 

ÍMP. DE 3, MÜÑOA, ARRABAL DE StA. Ana38, 

1865. 



PERSOIÍ.IGES. 



1). Severo., 

1).^ Rosa. 

I). Críspülo. 

D.* CRI«ArsTA. 



{Su esposa ) 
(Su esposa.) 



La escena es en Madrici eo el año de 1837. 



Esta obra es propiedad de su autor, quien perseguirá al que la Recule ó reim- 
prima sin su consentimiento. 

Los corresponsales y agentes de la Administración lírico-dramática, sou los 
únicos encargados do la venta de ejemplares y del cobro de los derechos de repre- 
senlacioa en iodos los puntos. 



ACTO ÜNICO. 



¡Al escena représenla un taller ele zapatería. Al frente la 
puerta de entraíía; á la derecha de esta, el mostrador 
o mesa de cortar y k la izquierda una ventana baja á 
la calle. En la derecha del espectador,, dos puertas que 
dan al interior de la casa; y á la izquierda unos armarios 
grandes, que contienen lUües y herramientas, debiendo 
de tener puerta uno de ellos. Sillas, mésas de trabajo 
ele. etc. 



ESCENA I. 
D. Crispulo. 

i Gracias á Dios que se fueron! 
¡Que escándelo! \ que algazara! 
Por que sienten dar las siete, 
como locos se levantan, 
sin atender á razones, 
cuando saben que hacen falta; 
sin acabar el trabajo 
y con aquella bullanga, 
que es capaz de volver loco 
á cualquier hombre de calma. 
¿Que dirá luego el marqués 
que vino ayer de mañana, 
á encargarme zapatillas, 
para la niña que baila 
esta noche en Novedades? 
BJada; rae marcho de casa, 
y cuando vengan por ellas 
ique les responda Crisauta. 

674517 



— 4— 

Si sigo asi, de seguro 

no tendré nunca la gala 

de ser, de Sus Magestades, (Descubriéndose.) 

el zapatero de cámara. 

¡Pero que torpe! me olvido 

que quedando solo en casa, 

puedo darles largas riendas 

á mis amorosas ansias. 

Mucho mas, siendo domingo, 

que se pondrá en la ventana 

mi preciosa vecinita 

Vamos, me dan unas ganas 
de decirle alguna cosa: 
¿y si me dá calabazas? 
Pero cá, no puede ser. 
Me mudaré de corbata 
y seguiremos el sitio 
de tan formidable plaza. 
La ventana de trinchera 
servirá á mis avanzadas; 
el foso será la calle 
y los castillos su casa. 
Escelente pensamiento. 
Dejo la puerta entornada; 
y puesto que mi muger 
se ha marchado esta mañana 
á la casa de su primo, 
que la tiene convidada, 
aprovechemos el tiempo 

sin temor á una jarana. {Sale por la derecha. ) 

ESCENA 11. 

Doña Rosa con mantilla. 

¿Señor maestro? Mo está, 

y aqui le he visto hace poco. 

Los oficiales tampoco 

y esto solo. Ya saldrá. 

Ése picaro Severo 

que cuando novio me hablaba, 

solamente en mi cifraba 

su cariño Yerdadero. 

Nos casamos hace un mes: 



-5— 

y su ilusión, cual presumo, 
disipóse como el humo, 
no fué cual antes después. 
Es adusto cual su nombre; 
si le mimo, se incomoda; 
si le recuerdo su boda 
no hay cosa que mas le asombre. 
De ser buen mozo se precia 
^ y de las damiis querido; 
está Yisto, mi marido 
al cabo y fin me desprecia. 
Pero un plan he proyectado, 
por el cual, el zapatero 
ha de hacer a D. Severo 
un escelente casado. 
Por las señas que le \i, 
y su ridiculo afán, 
conocí que este buen Juan 
enamoróse de mi. 

Siento cierta agitación 

es un grave compromiso; 
mas, sin embargo, es preciso 
arrec¡;lar esta cuestión. 
Sírvame á mi cual espero, 
■ consiga al fin mi reposo, 
logre el amor de mi esposo 
y que rabie el zapatero. 
[El es! El velo á la cara; [Lo hace.) 
no perdamos un momento; 
veremos mi pensamiento 
que tal que se nos prepara. 

ESCENA m. 

Doña Rosa y D. Críspalo. 

Críspulo. ( iCallal ¿en mi casa una dama? 

Porte gallardo y gentil; (Examinándola desde 
cintura esbelta y sutil la puerta,) 

¡Oh! cual mi pecho se inflama.) 

Rosa. Sois el dueño, Caballero, 
de este célebre taller? 

€RÍ8PtJL0. Si por cierto. 



— 6— 

Rosa. Pups yo quiero 

Tin par do botitos ver. 

Solo el eco de su nombre 

á buscaros me guió. 
Críspalo. Si señora, ya se yo (Con vanidad.) 

que tengo mucho renombre. 

Al instante os serviré. 

Esperad solo un momento; 

tomad si gustáis asiento {Le pone tma silla.) 

y mostrad me \uestro pié. 
Rosa. Miradlo pues. {Se sienta y saca el pie.) 

Crispllo. ¡Celestial! 

Rosa. Iv'o es en verdad tan bonito. 

Críspulo. Os juro, que tan chiquito 

no he visto nunca otro igual. 

Con un pié tan liecbicero 

y ese garbo tan gentil 

vupstras gracias serán mil, 

debéis de ser un lucero. 
Rosa. Yo no soy cual imagina. 

Vedlo, pues, si no es verdad. (Se alza el velo.) 
Críspulo. ( ¡Sin igual felicidad! ^ .^^xíni 

Es la misma; mi vecina.) ' 
Rosa. (Este es el caso es|)erado ^ 

con desvelo y con afán, 

de tenor á este bu^n Juan 

en mi red asegurado 

Hará, si yo se lo pido 

cuanto exija, cuanto quiera 

bella derrota le espera 

al desden de mi marido.) 
Críspulo. Con que decíais. Señora.,. j^v^ 
Rosa. Que necesito calzado. 

Críspulo. Ya. ..comprendo ..¿y de que clase? {Con frialdad.) 

por que en esto de zapatos, 

son tantos los pareceres 

cuantos son los parroquianos. 
Rosa. Quioro una cosa bonita. 
Críspulo. Asi como tos? (¡Canario! 

l)e buena gana daría 

cuanto tengo y cuanto valgo, 

por tener un solo instante 

esos pies entre mis manos. 



KOSA. 

Críspulo, 



RóSA. 

Críspulo 



Rosa . 



Críspulo. 



Rosa. 

Críspulo. 

Rosa. 

Críspulo 

Rosa. 

Críspulo 



Rosa. 

Críspulo 

Rosa. 

Críspulo. 
Rosa. 
Críspulo. 
Rosa. 

Críspulo 
Rosa. 



Calla, me ocurro una ¡dea.) {Pensativo. 
Si soguis asi pensando, 
lio concluin mos jamás 
y os dejo solo y me marcho. 
Dispensadme, señorita. 
Pero estaba calculando, 
que para pie tan petruínlo 
lio ha de haber en mis armarios 
botitos que os sientan bien. 
Pero como remediarlo? 
No es la cosa muy difícil. 
En menos que canta un gallo, 
os lomaré la medida 
y en poco tiempo las bogo. 
(Tanto mejor; de ese modo, 
tengo ya un protesto llano 
para \olver á su casa.) 
Pues el tiempo no perdamos. 
Al instante; el cartabón (Lo toma.) 
encuéntrase ya en mi mano. 
Colocad en tanto el pie 
sobre el taburete. [Acercándolo.) 
Vamos. 

Tenéis el pie muy chiquito. 
Pero cuantos puntos calzo? 
Solo cinco. 

No es gran cosa. 
Cinco mil doscientos años 
esclavo vuestro seria^ 
tan solo por ir besando 
el sitio que en cual quier parte 
vuestros pies dejen un rastro. 
¿Me decis eso de verás? 
Os lo juro. {Deja el cartabón.) 

Son tan falsos 
los hombres en sus palabras.... 
Si queréis, puedo probarlo. 
¿Y que obtendré con la prueba? 
Sabed al menos que os amo. 
Vaya que sois muy gracioso, 
amarme siendo casado. 
( Me partió. ) ¡Que disparate! 
¿Es mentira lo que hablo? 



{Le toma medida. 



{Se levanta. ) 



{Riendo.) 



{iSe levanta.) 



— 8~ 

Yo he visto aqui una muger. 

Crispulo. Una momia, un estropajo. 
Como habéis de suponer 
(jue yo, que estoy disfrutando, 
ju\^entud, fuerzas, riquezas, 
pues los cincuenta no paso, 
eligiera por muger 
esa vieja, ese espantajo. 

Rosa. ( Digo si 'yo no supiera 

que es su muger. ¡i\h! taimado. ) 

Crispulo. ¿Con que me dais esperanzas? 

Rosa. Hablaremos mas despacio. 

Entre tanto, cierto asunto 
tengo que comunicaros. 

Crispulo. Decidlo pues. 

Rosa. Tengo un tio, 

hombre de génio muy malo, 
que desprecia á las mugeres 
y de ninguna hace caso. 

Crispulo. ¿Y para vos es lo mismo? 

Rosa. Conmigo nunca fué uraño. 
Pero tiene la manía, 
de que si yo no me caso, 
es porque siendo tan fea 
nunca novio habré encontrado. 

Crispulo. Será tal vez algún ciego. 

Rosa. Tiene los ojos bien claros. 

Crispulo. Y como habremos de hacer 
para ponerlo mas manso? 

Rosa. Eso á vos os pertenece. 

Yo se que á vuestro despacho 
vienen muchos personages. 

Crispulo. Como que he de ser nombrado 
zapatero de los Reyes, 
antes de que salga el año. 

Rosa. Pues suponed que mi tio, 
se- viene dentro de un ralo 
á encargaros unas botas. 

Crispulo. Ya comprendo; yo le encajo 
que todos esos señores 
se prendaron de su garbo, 
y vienen con el objeto 
de conseguir vuestra mano. 



— 9- 

Rgsa. Eso mismo. 

Crispülo. la vpfois 

como lo pongo mas blüiRló 
que si fuera de maiilfca. - '-i' i- ^ 

Mandadlo pronto; mi ndi üllo: -''' ; 

Rosa. Con que, hasta lu< go. (HécMndase élvel&:J 

ESCENA IV. 
Dichos y Doña Grisanta, 6n la ^mUm. 

Crisaista. ¿Qiir íüiro? ) 

Crispülo. Pero os marcli i- \ x\ 1; mprano? 
Rosa. Es prepiso. 
Crispulo. Sin il cúítte 

una palabra.. . 
Crisanta. ( jB ihíi o! ) 

Rosa. Ueremos como os j orláis. 
Crispólo. Al menos, dadme (*sa imano {Bie mdillas.) 

que pueda en ella estampar... 
Crisanta. ¿Como se eiitiende? ; 
Rosa. Corramos. (Sak) 

D. Crispulo al ver á su esposa, queda en íína actitud ridicuh. 
ESCENA^l^! 
Doña Crisanta y D. Cri^pUjo. 

Crisanta. Está muy bien, caballero, 

¿Podéis negármelo ahora? 

¿Quien ha sido esa señora? 
Crispilo. Una marchan ta. 
Criíanta. Embustero. 

Os he visto, k su salida, 

que á sus pies os arrojáis, 

cuya postura guardáis. *> «i^ 
Cri>pulo. Fué por tomar la medídá. ' \Se ktí(tM.) 
Crisanta. Medida; y ¿el cartabón? 

¿Como no está en vuestra mano? 

Crispulo, sois un villano. 

Es inicua vuestra accíoti^ jm í-!í}> - 

Crispulo. Pero, muger, si • '"•f* ' 

Crisanta. Lo digo: 

2 



,ROq oí OÍÍK? 



—lo- 
es V. un mal esposo, 

ha turbado mi reposo, 
. ha sido ingrato conmigo 
Crispülo. Pero querrás escuchar 

una palabra k lo menoSjioM oibr 
CrísaNTA; Como todas; ya sois buenos ^¡jp 

los hombres para engañar. 

Me vas á quitar la vida. 

¿Tú en amores? viejo loco. 
Crispulq. Mira vamos poco á poco 

y dejemos la partida. 

Yo no quiero mas que á ti. 
Crisanta. ¿Es de veras? {Con muimos ridiculós.) '^''^''^^^^^ 
Crispülo. Por supuesto. {Abrazañdola.f^''^^ 

( Que tenga yo que hacer esto. ) 
Crisanta. ¿y me quieres mucho? 
Crispülo. Si. 

Pero dime, Cfisantita. 

No me digisten ayer, 

que hoy estabas á comer 

en casa de tu primita? 
Crisanta. No por cierto. Te diria, 
. - que hoy estaba convidada 
^* con el primo de Granada 

que llegó de Andalucia. 

Ya le he visto, y calculando 
, que tal vez falta te baria, 

* he' venido 

Crispülo. Pobre mia 

solo en mi siempre pensando 

¿Y te vuf'lves a marchar?;,,^ 
Crisanta. Dentro de poco. (Taimadp;u|.nf;(a n'i 

me quiere hachar de su lado.) 
Crispülo. No tn vayan á esperar. 
Crisanta. Es verdad, tienes razón. 

(Dibimiilemok) ¿Marido? ^u^icu-:: 
Crispülo. Que es lo que quieres^ -r^^ijíot lóíj 
Crisanta. Te piáo^q^ Y 

que si .lieives .ocasión, --.r/ , 

te II' gues' luego por mi. 

No qu¡>iera venir sola. 

¿Espero que vayas? 

Crispülo. 



{Llora.) 

. \r íaodoíC 



o. 



O T Vi- 



— n— 

Luego tienes miedo? > 
Crisatíta. Si. 
Crispulo. (Tanto mejor, ya seguro 

el campo todo lo tengo.) 

Entonces, hija, convengo. ■ • '.^ 

(Asi me sacas de apuro.) .of.:;>r/Mf^ 
Crisanta. Mira que lleves un coclie, vjjíií ' ) 

puesto que tanto me quieres, n j ? V' 
Crispulo' Bueno; pero que me esperes. 
Crisanta. Adiós niño. {Yáse.) 
Crispulo. Hasta la íM>che. 

ESCENA Vi. 

P. Críspalo solo. 

Ya jse m a relio; \; ya en paz. 
lln susto bu no m"' h i dado; 
pensé l n<'r á mi liuío 
toda 1. líoelv esa ; faz. 
Por fortuna la < ngañí'\ 
sacrific. iidome un fioeo; 
tuve que lierharle un piropo, 
pero de aqui l<! al»' é 
¡Bravo. diL'n» zaiKleio! 
tu ya supislí s Ioui-üc, 
gracia para inariOiar, 
nombre, fortuna y dinero. 

Es veidiíd que soy casado 

que d'monio: ¿qui>n tal mira? 
si ella por mi ya delira, 
¿que culpa ti<'ne mi esiado? 
Muy dichosa la ventura 
se presenta por do quier; 
la fealdad de mi muger 
la reemplaza una hermosura. 
Animo, pues, y á gozar; 
que de las penas me rio. 

ESCENA VII. 

D. Crispulo y D. Severo. 

Severo. Buenas tardes, señor mió. . {Brmcmente. 



—12— 

Crispülo, (Vaya un hombre singular.) 

S ludo á M. cíiballi^ro. 

¿En qi/e os puí^do complacer? 
Setero. En donde está mi í fíiuger ? {€oi%) energia.) 
Crispülo. ¿Su muger? 
Severo. Si, majadero. 

Críspülo. Sois muy amable «en verdad. 

(Vaya un nene. ) 
Severo. Por quien soy..,.. {Conka.) 

.¿se í piensa V. que aqui estoy 

para ver su necedad? 

Venga mi muger ;í1 punto: 

es mia, la nec(^sito. 

Críspulo. Caballero, le repito 

Severo. Yo no repito; pregunto. 

Críspulo. Pero si yo nada sé. 

Severo. ¿Os atrevéis á negar? {Amenazándole,) 

Hace poco la vi entrar 

en vuestra casa. 
Críspulo. Os diré. 

(Este, sin duda, es el tio; 

lo conozco en lo amoroso; 

la viene hechando de esposo; 

tanto mejor. ) 
Severo. Señor mió: 

si es que V. se ha figurado 

quH se va á burlar de mi 

Críspulo. No he pensado nunca asi; 

os habéis e(|uivocado. 
Severo. ¿Como es eso? 
Críspulo. La verdad. 

Si una joven aqui entró, 

hace poco que salió. 

Era de la vecindad. 

No está casada, es soltera; 

la conozco lo bastante. 

Es una nina ciegan te, 

ó mejor dicho, hechicera. 

Rostro gentil; mucho : brío ' 

y á quien yo..... [Con malicia.) 
Severo. /eíi Galle iiísemato, 

Críspulo. Si estoy haciendo el retrato. 
Severo. Pecdone V. señor mió. 



— 13 — 

( Disi niu 1 pm ()> u n \ )í)co , > ' 

y sübrfMiios la Nrrtl. d.) ' ' 

Siéntese V. . {Con amábih'¿áB,'p 

Crispulo. Que bondad. {Lo hacéfí:} 

Severo. Perdonadme: soy un loco. 

Refciidnif^ esa avci tura, . .. í- 

[)or qu'', en verdad, me inlerésá.' 
Críspulo. (¿A mi te vienes con esa?'" 

^ curaré tu l()cura.) , 
Severo. Es hermosa? .t'^íj 
CnispiLO. Celestial ' 

Sevkro. y su rostro? ''''' 
Críspilo. Es el mas lio. 

Severo. Y como tieno el cabéílo^ 
Crispólo. KVgro y largo sin igual. 
Severo Y 'sus ojos? 
Crispllo. Dos luceros. 

Severo Y su color? 
Crispulo. Purpurina. 
SiíVERo Y su sonrisa? 
Crispulo. Divina. 
Severo Y sus labios? 
Crispllo. Hechiceros. 
Severo Cual es su porte? 
Críspulo. Gentil. 
Severo Y su andar? 
Críspulo. Fino, elegante. 

Severo Su figura? 
Críspulo. Interesante.. 
Severo Y su cintura? 
Críspulo. Sutil. 
Severo Ese es pues su parecer? 
Críspalo. Y formado en poco' rato. 
Severo (Muy bien, el tuno, el retrato 

supo hacer de mi muger.) 

¿Y sin duda, habrá venido 

á comprarse algún calzado? 
Críspulo. No señor, estáis errado; 

otro su negocio ha sido. {Conmisíem^) 
Severo ¿Que estáis diciendo? 
Críspulo. Escuchad. 

Gomo yo tanto la quieix)..... 
Severo ¡ Insolente I (Se lemnta.) 



Críspulo. ¡CabuIIorol ^. ^ . {M,) 

Severo. Tenéis razón; perdonad^. ' , ; (Disimula.) 
Críspulo. En^^íHi tienda, cioiio dia, 

sus bellezas elogiando, 

estuve algún tiem[)o hablando 

con la gente que alli habia. 

Tanto en vei dad les gustó, 

aquel discurso elegante, , 

que á la niña, en el instante 

cada cual solicitó. 

Desde entonces, he aumentado 

mis placeres y mi fama: 

el placer porque me ama ; i¿uu 

y mi fama en el calzado. .r^ñvr^'^ 
Severo. Conque estaréis tan contento. {Con ironía.} ^ 
Críspulo. Mucho que si, buen amigo. 
Severo. Pues escuchad lo que os digo 

y, por Cristo, estadme aténto. 

Si otra vez, volvéis á hablar 

una palabra á esa dama, . 

os agarro aun en la cama 

donde os hago desollar. 
Críspulo. (Vaya unos instintos malos^ 

y si volviera á venir? 
Severo. Hasta que vuelva á salir, 

os estaré dando palos. (Vase.) 

ESCENA VIH. 

D. Críspulo solo. t.fliív:¿ 

Reniego de las enaguas 

que impacientándome voy. 

¿ Conque es decir, que ya estoy 

colocado entre dos aguas? 

Me sonsaca la vecina, 

para que diga á su lio; 

no le falta, señor mió, 

quien por su amor desatina. 

En cambio el gran animal 

me promete, si le hablo, 

molerme el cuerpo; diablo, ; o/ o^noj 

esto se pone muy mal. • ' 



— Ib- 
Pero calla;, ha oscurecido; 
■voy á Crisanta a buscar, 
y asi me podré librar 
del palison ofrecido. 
Vamos, pues, por el sombrero, í 
y luego en busca del coche: 
démosle gusto esta noche . ^. 
que buen n^su liado espero/ ^' .,0^ 

ESCENA IX. 

Doña Crisanta p^r el foro: 

¡Que oscuridad ' ¡ qué silencio! 

¿Si estará la casa sola? 

No puede ser, mi marido : 

no es hombre que se acomoda ' 

á dejar la puerta abierta. 

Pero ya caigo; ¡Que tonta! 

Esto es un plan convenido 

para hablar con la señora 

que aqui encontré esta mañana. 

Esto ya pasa de broma. (Pensativa.) 

El me creerá con el primo: 

puesto me escondo en la alcoba, 

y los cojo en el garlito j 

cuando llegue su paloma. 

líoy en tanto al gabinete 

para quitarme la toca. {Y ase puerta derecha.) 

ESCENA X. 

D. Críspulo, con luz y sombrero, 

Adelante; ya arreglada [Deja la hzen 
quedóse la casa toda la mesa,) 

y he prevenido al criado 
que si llaman que responda. 
. I)ejo la luz encendida, 
pues la distancia es bien corta 
y puesto que llevo un coche, 
na de ser mi vuelta pronta, {Yase») 



— 16~ 

ESCENA XI. 

Doña Rosa. 

Escuche y. ciibiillcro. { Desde lüpuer la.) 

Síadii, corrí* como uu loco: 
, puj's ha fiilla''o b¡' n poco 
'' 'para rodar su sombnro. 

No sp como no mi^ \ió; 

mas era lid su carrera, 

que ni aun l i ywvVd de afuera 

de cerra I la se í uidó. 

Ya mi plan dió resultado. 

Mi esporo osla («nfurccido, 

y espero verh» n^ndido 

á mis plantas y humillado. 
^ El sm duda va á venir: 

\oy a ensayar oíí-o medio,' 

que de mi m :l Vi remedio 

es preciso conseguir. . | -J. 

Puesto que eT líuen zapatero 
, se, ha marchado sin cerrar, , ^{^^r 

vamos desde anüi á, observar : 

cucindo v(nga'^l). Se!y^i;q.^ J^^^jp.j^míam.) 

ESGÍINA XIL 

Dicha y Doña Cris anta en la puerta der'eqhá y poco des- 
pim D, Severo, todo el diálogo son apartes 
haf>t^ unffse :ios tres, 

Rosa. (Esta juz no me fonviene.) (La gp^ga^vuelve á 
Crisanta. {'Fon^aúTonos én acecho.) ^ ^ lairentam.) 

Rosa. (Ya ha cerrado el antepecho. (Pausa.) 

Baja ó. Ja puerta ..; ya wieBQ. 

Según ,^ntes he nojado, 

un armario debe ¡ h^berv, , rí{(^c<i^ 

en el me puedo re8cpndei¡-,J íinra;dí ia mny 
Crisanta. íMe parece que^rií«líinl#4a(fe.! ;! oí' ^ 

Escuchemos. ) ' i ; < i H: ^'- r 
Rosa. .(rYa e^ suo^x) [Se. esconde.) 

Crisanta. .("^ ©onde' sevá^ v^^e .ípjlfíp ? ' {^(klie^p^n poco. ) 



-17- 

Wada escúcho.) 
UosA . (l^i marido ! ) {Al sentir sus 

Crisanta. (Pérfido esposo, hay de ti J pasos.) 
Rosa. ("A mi ijecho el bien estar, 

\oWed, ó Dios de venturas.^ 
Crisanta. (El bergante, aun que está á oscuras 

no duda yá en avanzar.^ 
Severo. (^Que silencio mas cruel: ( Avanzando.) 

que profunda oscuridad. ) 
Hosa. (Ya llega.) 
Crisanta. ( ¡Que atrocidad! 

Críspulo siéndome infiel.) 
vSevero. (Eátraordinaria amargura 

el alma fiera me asedia.) 
Crisanta. (Observemos la comedia, 

que principia la aventura. ) 
Rosa. f Fuera de raí los temores.) (Saliendo.) 
Crisanta. (Fingiré; le voy á hablar 

y me va al punto á tomar 

por el sol de sus amores.) 
Severo. (Para tertulia es temprano; 

si rae pudiera esconder 

pero sino puedo ver 

ni aun los dedos de la mano.) 

(Demonio de zapateí^; (Buscando.) 

¿Donde tendrá el mostrador? 
Rosa. (Todo lo vence el amor,) (Bajo á Severo. J 
Severo. (¿Que he escuchado?) 
CiiisANTA. (Caballero.) (Id.) 

Severo. (Es una voz de muger; 

alguna nueva aventura.) 

¿Que buscas bella criatura.? 
Rosa. Tus amores. 
Crisanta. Tu querer. 

Severo. Eres linda? 
Rosa. • Mucho. 

Crisanta. Si. 
Severo. Cual [es tu edad? 
Rosa. * Corta. 

Crísanta. Poca. 
Seveho. (Pues no se muerde la boca.) 

Y vienes? 
Rosa. Por ti. 

3 



-18— 

CRiSAm. Por ti. (.o/büOfet) ^i^n., 

Seyero. Sabes que soy?.,..^,^ j{í -^«^ 

, Guapo.' • obü'fj^) .a^A.. 

Crisanta. Bello.^l^,,^.:^ p^.- 

bfiVERO. Y me amaras?. 5 
Rosa. Coi]i,. delirio. V,|jp V ' 

Seyero. y padeces? 
Crisanta. Un martirio. 

Severo. (Pues señor, no doy en ello.) 
Rosa. Me adoras. ? 
Crisaííta. Dime, me quieres..^ 

Sev.;íro. Si tu me quieres á mi. 
Rosa. Si te quiero. 
CrisaNta. Muclio, si. 

Severo. Pues te quiero si me quieres. 
Rosa. Dame pruebas, de tu amor. 
Severo. Toma. {Le datinanillo á Roíhi 

Rosa. ¡Cielos! ¡un anillo! y Qnsanta le coge la 

¡que gran prueba! oh a mano] 

Crisatíta. Que gran pillo. 

Rosa. El será mi salvador. { Váse. } 

ESCENA XIIL''^^''^ 

D. Severo y Doña Crisanta. 

Severo. ¿Porque del lúgubre manto 

de la noche y su tristeza, 

ocultas esa belleza, 

esas gracias, ese encanto. ? 
Crisanta. Por que tengo que temer 

de un esposo bien traidor, 

el enojo vengador 

si lo llegara á saber. 
Severo. Nada temas, vida mia { Le toma las manos.) 

que yo también soy casado 

y ya de ella estoy cansado. 
Crisanta. ¡Lo dice! ¡que felonía! 

¿Es hermosa tu muger.? 
SEVERO. (Fingiremos.) Un espanto. 
Crisanta. (Yo no se como lo aguanto; 

cuanto le habré de moler. ) 

Es muy joven. ? 



-19— 

Severo. Uiia \ieja. 

Crisama. y su genio? 
Severo. Maldecido. 
Crisama. (Si sigue asi mi marido, 

le he de arrancar una orejíi. ) . r,,^^,^,^,,:) 
Severo. Alejémonos de aquí. 
Crtsanta. IVÍo puede ser, caballero. 
Severo. ¥enid conmigo. 
Crisanta. No quiero. 

Severo. ¿Queréis que os lo ruegue asi? [De rodillas.) 
Crisaista. Que hacéis? por Dios, levantad. 
Severo. Venid conmigo, alma mia. 
Crisanta. (Ya logré cuanlo queria) 
OisPuLO. ¿Que miro? [En la ventana con luz.) 
Seyero. i Fatalidad! [Huye.) 

ESCENA XIV. 

Doña Crisanta y Críspulo. 

Crisaííta. ¿Esa voz? ¡Virgen Marial 

y yo que me habia creido 

que hablaba con mi marido. 
Cri^pulo. Esa voz, no era la mia. ( Deja la luz en la 

Sois una pérfida inñel; mesa.) 

una ingrata, una perjura; 

salid, infame criatura, 

salid y marcbnd ^on el. 
Ceiut^ta. Críspulo, ten compasión 

y perdona á tu Crisanta, 
Críspulo. No concibo audacia tanta. 
Crisapsta. Si ba sido equivocación; . ; 

yo pensaba hablar con otro.' 
Grispulo. ¿Como con otro ? ¿ y lo dice ? 

¿Es decir que ya son dos? 

¿Que merecéis? 
Crisanta. ¡ Ah 1 , por Dios, 

compadece á esta inf(4ice. {De rodillas.) 
Críspulo. A vuestro cuarto marchad, 

para esperar el castigo. 
Crisaista. ¿Mo me perdonas.? 
Críspulo. Os digo 

que hacia el cuarto; levantad. 
Crisaííta, Pero escucha.... [Se levanta.) 



Crispulo. Nada escucho. 

Crisanta. Pero espera. 

Críspülo. Nada espero. 

Que te marches solo quiero, 

Crisanla, que ya esto es mucho. 
Crisanta. Pues te' engañas; no me iré, 

que me tienes que escuchar. 
Críspulo.A que vas á dar lugar 

á que coja el th^apié. 
Crisanta. ¿A mi, bellaco, atrevido, 

de ese modo se me trata? 
Críspulo. Como merece la ingrata . 'm iñmU \omrá 

que deshonra á su marido. ,1 üÍJí. 
Crisanta. Eres un vil impostor. erjO.^ 
Críspulo. ¿A que levanto una silla 

y te rompo una costilla.? 
Crisanta. Un infame, un seductor; {Gritando.) 

lo creeré cuando lo vea. 
Críspulo. Pues mira, vamos anclando; {Coge et íirapie.) 

verás como yo te ablando 

con ungüento de correa. {Le sacude.) 
Crisanta. ¡ Miserable ! { Corriendo. ) 

Críspulo. Bien se sienta. 

Crisanta. Esto es inicuo. 
Críspulo. Lo entiendo. 

A ver si lo vas creyendo. {Le dá.) 
Crisanta . ¡ Asesino ! ( Sale por derecha . 

Críspulo. Suma y cuenta. 

ESCENA XV. 

D. Crispulo. 

Caracoles, que esto ya {Dejando el íirapie. 

por cima de broma pasa; 

si no le caliento el bulto 

de seguro que me araña. 

Nada, nada; á las mugeres 

poco mimo y mucha vara; 

si se les deja que chillen 

se nos suben á las barbas. 

Lo que es en cuanto á la mia, 

juro ponerla mas blanda 



-21- 

que si fuera de jalea. 

Ha sido, si, una desgracia, 

no haber puesto este remedio 

ocho mil veces en práctica. 

¿Pero en donde me he metido? 

yo no se lo que me pasa. 

Si requiebro á la vecina, 

su pariente me amenaza 

con calentarme los huesos; ' 

si burlar quiero á Crisanta, 

es ella quien me la pega 

ílentro de mi propia casa. 

Ésto ya es insufrible {Se sienta.) 

y hasta las fuerzas me faltan. 

ESCENA XVI. 

D. Críspulo y Doña Rosa. 

Rosa. Estáis malo, amigo mió. 

€nispi.LO. Que es lo que miro? ¡Dios santo T {Se levanta.) 

UosA. ¿Pero os habéis vuelto loco, 

ó tal vez estáis soñando. ? 
€rispilo. Por el contrario, dispierto 

y con los ojos de á palmo.* i 

Es que venis á perderme 

á que me muelan á palos. 
Rosa. ¿Que decís? Sr. D. Críspulo, 

ved que me estáis injuriando. 
Crispulo.¿o1o digo lo que siento. 
liosA. Con que tal terror os causo? 
Críspulo. No es terror, señora, es miedo. 
Rosa. Pues acabad de esplicaros. 
Críspulo. Mi esplicacion es sencilla 

que si vos no os vais, yo salgo. 
Rosa. Pues no pensabais asi, 

no hace en verdad, mucho rato. 
Críspulo. Porque después, grandes cosas 

aqui, señora, han pasado. 
Rosa. ¿Y aquel amor tan profundo? 
Críspulo. Ha Regado ya á su ocaso. 
Rosa. Ved; si os hubiera creido 

ya me hubierais engañado. 



Por eso os dije segura 

que los hombres son muy falsea-. 
Crispidlo. Mas falsas son las raugeres; 

tengo la prueba y me callo. 
llosA. En verdad que no comprendo.... 
Crispulo. Pues yo me esplico bien claro. 
Rosa. Hace poco, mil promesas 

me digeron vuestros labios, 

y basta rendido á mis pies 

me habéis jurado 

Crispülo. Callaos, {I^(fjo.) 

tened compasión de mi. 

No alcéis la voz asi tanto, 

que nos pueden escuchar 

y soy perdido. 
Rosa. Es estraño. 

¿A quien tenéis que temer, 

puesto que no sois casado?^ .,,>^ 
ÜRispuLO. Por t3ompasion, seííorila, ^a'" ." 

os ruego que habléis mas bajo. 
Rosa. ¿Tal vez vino la criada? 
Críspulo. ¿Esto mas? yo estoy sudando, 

(si Crisanla lo escuchase....) 

dispense \í. estoy malo. {Alto y vase.) 

ESCENA XVII. 
Doña Bosa. 

Esto va á pedir de boca, 
mi marido está rabiando 
y mas celoso que un turco. j,^ .oj-jr-iVAl) 
Luego el magnifico chasca í;q[ ' .a^-'^^ 

que le dió la zapatera; íM .orri^.: ^ 

su funesto desengaño 1^ ^^p " 

. y en mi poder la sortija',.' .^.,-<f 
puedo decir quo be triunfado. 
¡Ah! querido D. Severo; i.i t 

ya verás que eres un fatuo 
y que saben las mugeres í ■ " 

poner á los hombres mansos. ;(f oj i . r 

Le he dicho que aqui le espero. >^^¡] 
pues que tengo que enterarlo 



^23- . 
de un asunto interesante^/S^í^*^» •''^•i*^- 
El vendrá no hay que dudárlo.^J^ ^-^^^^í 
ilnimo, pues, corazón; í"^nr).. ■ 

que el instante está cercano 
(le que cobres el cariño 
de un esposo bien ingrato. 

ESCENA XVIII. 
Doña Rosa y D. Severo. 

Seyero. ¿Queréis decirme, Señora; 

por que misterioso asunto, 

me dais la cita en un punto 

tan estraño y á esta hora.? 
Rosa. Por una cosa sencilla; 

por que asi á los dos conviene. 
Severo. No comprendo que ver -tiene.... 
HosA. Tomad en tanto una silla. {Se sientan.) 
Seveiío. Pues sed breve v despacliemos. 
llosA. No he de ser muy larga á fé. 
Severo. Mucho os lo agradeceré. 
BosA. Pues entonces, principiemos. 

Sin duda habéis olvidado 

con vuestros locos rigores, 

aquel camino de flores 

que tan bien me habéis pintado, 

sus delicias, su hermosura, 

aquel edén tan dichoso, 

que en tiempo mas venturoso 

me ofrecisteis con dulzura. 

Aquella paz celestial, 

aquel encanto del alma, 

que en benigna y dulce calma 

es todo un bien sin igual. 

Todo por vos ofrecido, 

antes de habernos casado; 

todo por vos olviilado 

después de ser mi marido. 
Severo. Si me vais á predicar, 

como siempre, ese sermón, 

podéis dejar la cuestión 

por que no Ja he de escuchar. 



liosA. Tened amigo mas calma; 
poco me vais á sufrir. 

Seveko. ¿Acaso os \ais á morir? 

Rosa. Solo tengo enferma el alma» 
Mo exijo ya vuestro amor, 
sé que le tengo perdido: 
solo pido á mi marido 
que me conceda un favor. 

Severo. Podéis hablar sin cuidado. 

Rosa. De ese modo hacerlo espero. 
Desde mañana, Severo, 
me separo de su lado. 

Severo. ¿Separarse? Que locura; 
no lo puedo consentir. 

Rosa. Es que asi podéis vivir 

con mas libertad y holgura. 
No tendrá quien le incomode, 
quien le riña, quien le aflija, 
quien le grite, quien le exija 
y hará cuanto le acomode. 

Severo. (¿Si se querrá separar 

por poder mas libremente 
conversar con esta gente.? 
Esto me da que pensar. 
Es en verdad tan hermosa 
que me temo....) Sois injusta; 
si sabéis que no me gusta 
nadie fuera de mi esposa. 

Rosa. Mal me lo habéis demostrado. 

Severo. No siempre estamos de humor. 
(Casi me falta el valor; 
¿como la habré yo mirado.?) 
Es imposible Señora, 
yo nunca debo acceder. 
¿Como habéis de sostener 
ose- tren que usáis ahora.? 

Rosa. Nunca Dios ha . de faltar 

á la que honrada ha vivido. 

Severo. Mucho os habéis engreído; 
cuidado con tropezar. 

Rosa. El camino está bien llano 
y mi pisada es segura. 

Severol Nunca falta una aventura 



en un Madrid cortesano. 
¿Como....? ¿yo....? siendo tan fea 
no comprendo ese capricho. 
Vos mismo me lo habéis dicho. 
Severo. (Parece que se broméa, 

es menester aclarar ) ^ ''^ 

Eso es bueno para vos. ^ oIjíio? ' 
Sucede igual á los dos. 
No lo puedo asegurar. 
Vos sois rico, sois galante, 
tenéis esbelta figura 
y mas de alguna hermosura 
os halló siempre constante. 
Es verdad también, que vos 
de vuestro esceso llevado, 
ese amor habéis prestado 
sin saber como ni á quién. 
(Es en verdad bien estraño. 



Rosa. 

Sevrro 

Rosa. 



Severo 
Rosa. 



Severo. 
Rosa. 



Severo. 
Rosa. 



Si sabrá?. 



Severo. 

Rosa. 

Severo. 

Rosa. 

Severo. 

Rosa. 



Tal fué su empeño, 
que basta después del ensueño 
no conoció el desengaño. {Serte.) 
Esa risa dice mucho. {Se levantan 
IVÍo es, en verdad, ilusoria. 
Me recuerda cierta historia. 
¿Queréis saberla? ^ - - 

Os escucho: ' 
En casa no muy lojana 
y en cierta noche sombría, 
ese amor tierno ofrecía, 
con ilusión aun que vana, 
un apuesto caballero, 
que en busca de una aventura, 
creyó \n una hermosura 
en su arrebato prinfiero. 
Que me decis? ■ 
(Es náuy raro.) 
Os gusta la i ntrod uci on li ' - ' ^ 
Me ponéis en confusión. ' " 
Pues el asunto es bien claro. 
No se si lo entenderé. 
Recorred vuestra memoria; 
que mientras tanto, la historia 



!fy i-i i 



■UiU 



-26~ 

de ese amor os seguiré. ¿¿-^ 

El galán entusiasmado . .oxaoD" 

con sus ilusos amores, i íy^-^muo^ on 

de aureolas de mil flor^g oícriní ho J 

todo lo hallaba cerpadov íjaeiíi^^ .0;i3V3>', 

Tal su ilusión le cegó. ; : ijaoo^ai si 

viendo cierta su victoria^- n f^,^ q^;^ í 

que en recuerdo de su gímm oí)')Ofl^ ,011.^ vs- 

una prueba á su amoi;^ dm, , oí oi/[ n 

Severo. Eso va ya iíileresanle. ,r, ,ri ¿íog goJ ^ 
Le dió acaso un regaliÍte^i.:f?o ¡^umnj 

llosA. lo señor, dióle uií aBillo^ eb ;;p»m y 
con un herínoso diamantari;^ oíííjíí 

Severo. ¿Un anillo ha dicho / 

Rosa. Si. 

Severo. De furor esfe)iy ya ciego:: - 
la prueba, la prueba luego-j 

Rosa. ¿Queréis k prueba? hela aquí. 

Severo. (¡Mi sortija! Me ha vencido.) 

Rosa . ( Que pensa jti vo quedó; 

ya su furor dominó. ) 
Que me dice mi marido? 

Severo, io confieso; he sido infiel: 
podéis ponerme el castigo. 

Rosa. Tu desden para conmigo 

llenó mi pecho de hiél. ; 
He sufrido y m muy poco, 
aun que nada te decií^¿^ o<í s^íío /^o 

SeterOí Perdóname, esposa mia,: i- n ^ 
lo confieso be sido un loca. 
Vuelve olr^ yez á mis bra?p& ( Sfi ^brazofi .) 
y olvida todo rencor. 

Rosa. Lo olvido, si, que tu anioíí 
me devueí ven estos lazos* 
Y si vuelve If locura^ í 

Severo. Mo puede ser á tu lado; 

dignamente lian curado 
tu talento y hermosu^rí^. ..j 
Pero como siieedió? ....^í . ji.f^noq olí. 

Rosa. Te engañé capo un cbiquííl^' . msñ. 
arrancándote el anillp, oi/í 
(^ue mi empre&a realizó. rioo^íí 
Ion líi viei4 te qu(MÍast(>%í,¡jiía (>0p 



[ Ee ensgmeí 
mi i lio.) 



il i í>üp 



si es que en ello no hay engaño. 
Sjeyero. Bien triste fué el desengaño 

después de que te luarchastes. 
Rosa. Hasta el fin lo presencié 

oculta tras esa reja. . , 

Severo. No se como al ver la vieja 

de rabia no rebenté. 

ESCENA XIX, 
Dichos, Doña Crisanta y D. CríspulQ. 

Cbíspülo. Está ya dicho, sefiora, 

reconvraciones no admito. 
Crisanta. Pero, Crispulo, repitp • 

que es inútil á esta hora. 
Críspulo. Eso después lo veremos. 
Severo. Que es lo que pasa vecino? (Adelantúndoie.) 
Críspulo. Dejadnos libre el camino. 
Severo. Venid, nos entenderemos. 
Críspulo. (No me gusta esa bondad. ) 

No puede ser, yo lo siento; 

por que vamos al momento 

á ver á la autoridad. ' ^ 

Severo. Dispense V. señor raio. 
Rosa. Y que yo no encuentro justo, 

que padezcan un disgusto 

por un leve desvarío, 
Críspulo. Que me queréis demostrar. 
Rosa. Deciros muy claramente, 

que su esposa está inocente, 

lo cual os voy á probar. 

Sabed quf^ yo soy casada, {Bojo á Críspulo. ) 

que el señor es mi marido 

y que de vos me he servidp 

para una empresa arrie^^g^fj^* 
Críspülo. Señora, por caridad,. \]¡".^ ^ jí( 

nada le diga á su esposo; { J ' 

ved que temo á ese celosQ,VMí -> 

mas que aun tigre. 
Rosa. Descuidad. 

Si me ofrece, como amigo, 

á su esposa perdonar, 

yo le prometo callar: 

mí una sola letra digo. 



—28— 

Pero sí en cambio se niega 

y sigue dále qiio dale, 

le diré; que cuando sale 

en su casa se la pega. 
Críspalo, j Oh 1 ¡ por Dios ! callad señora; 

le juro ser sordo y mudo. 

(Pero en cambio le sacudo 

una vez en cada hora.) 
Severo. En que quedó la cuestión? 
Rosa. En que tiene de quedar? 

Que le va tin abrazo á dar. 
Críspulo. En seguida y mi perdón. {Se abrazan. 
Severo, Siendo eso asi, lograré 

con mis muchas relaciones, 

lo que en varias ocasiones 

que deseaba escuché. 
Críspalo. podréis, lo que yo quiero, 

consegpirlo? 
Severo. Ya veréis. 

Os prometo que seréis 

de los Reyes zapatero. 
Críspulo. Bien, por bios, venga esa mano^ 

sois un hombre sin igual; 

me devolvéis bion por maj. 
Severo. Es un deber de cristiano. 
Crisanta. Que dure siempre ese bien. 
Críspulo. Si di^rará, te lo juro. 

Alas si fallas, de seguro ) 

que busco... ya sabes quien. 

Én cuanto al primo..... 
Crisauta. Marchó 

esta noche hacia su tierra. 
Crísfiílo. Pues entonces, fuera guerra. 
Severo. Eso mismo digo yo. 

Mi cariño y mis desvelos {A Rosa,) 

tan solo á tí ofreceré. 
^osA. Y yo nunca olvidaré 

la utilidad de los celos. 

FIN. 



Examinada esta comedia^ no hallo inconveniente en gtte su 
representación se autorice. -Madrid '21 de Mano de i 86 5, 
El Censor de Teatro»,* NARéiso S. Sebra. 



(FRASES Y METÁFORAS) 

PRIMERO Y ÜNIGO DE SU GENERO EN ESPAÑA 

OOIEGOIONAOO f EXPLIOADO 

POB 

eON UN PROLOaO 

DB 

DON EDUARDO BBNOT 

(de la academia bspaííola) 
Este Diccionario consta de más de 60.000 acepciones 

Ouaderno 50 —Precio: 2 reales 

(Ooatiene loa pliegos 148 á 150) 



FIN DE LA OBRA 



ADMlMISTBiClÓN 

LIBRERIA DE ANTONINO IlOMERO!, 
calle de Preciados, nómero 23 



MADRID